sábado, 10 de marzo de 2012

Catania: paseo por la Via Etnea


Via Etnea
Recta, recta, muy recta y con casi 3 kilómetros de largo, la calle principal de Catania, la ViaEtnea, es un escenario abierto de edificios, iglesias y palacios, en su mayoría barrocos.
Después del desastroso terremoto de 1693, el duque de Camastra diseñó la ciudad partiendo de la calle Uzeda, más tarde Stesicorea, Stesicoro-Etna y finalmente su nombre actual: Etnea.
Desde su inicio, en la puerta Uzeda, hasta que termina, en la rotonda Gioeni, la Via Etnea mide 2.766 metros, con un desnivel de 90 metros, aparentemente no disuasivo, pero suficiente para fatigarse. Como dicen los cataneses “mejor hacerla en bajada”.

Desde plaza Cavour a la Villa Bellini
Partiendo desde plaza Cavour, entre palmeras y jacarandaes, se llega al Jardín Botánico, el cual posee varias plantas exóticas de grandes dimensiones. Más adelante se encuentra la Villa Bellini, definida por Julio Verne como “uno de los jardines más bellos de Europa”, que alberga un gigantesco Ficus magnolioides, declarado monumento nacional. En frente de la entrada de la villa, en donde la Via Etnea se cierra al tráfico, se puede ver una estatua de Garibaldi con una particular historia. Encargada en 1888 por el gobierno de Montevideo, Uruguay, a un escultor romano, fue rechazada por la ciudad uruguaya por el gran vientre de la estatua, detalle que agradó a los cataneses.
A pocos pasos de la Villa se encuentra el edificio de Correos, construido con motivos neobarrocos, clásicos y decó.
Plaza Duomo y fuente del elefante

Plaza Stesicoro
La existencia de una Catania romana debajo de la Via Etnea fue revelada en el siglo XVIII, cuando fue descubierto un anfiteatro romano, segundo por tamaño en Italia, después del Coliseo, en la intersección de la Etnea con plaza Stesicoro. A la izquierda de la plaza comienzan a verse los puestos de un gran mercado al aire libre, en donde se pueden comprar frutas y verduras, hasta pescados, libros o ropa interior.

Desde plaza Stesicoro hasta puerta Uzeda
Después de plaza Stesicoro, comienza el tramo de la Via Etnea llamado, por algunos, la Champs Elysées catanese, con muchos negocios tradicionales y marcas internacionales.
Superados los Quattro Canti, la intersección de Etnea con la via de Sangiuliano (de pronunciada pendiente y con coloridos laureles), se presenta el palacio Biscari, suntuosa joya del ‘700, inmortalizado en la ficción Il Bell’Antonio basado en la novela de Vitaliano Brancati, uno de los principales cultores de la Via Etnea y su vida.
Plaza Universidad

Unos pasos más y el panorama se expande, apareciendo la plaza Universidad y la plaza de la Catedral. Esta última está flanqueada por la iglesia madre, el palacio municipal, el palacio de los Chierici, la fuente del Amenano, puerta Uzeda y la fuente del elefante; todo realizado con una homogeneidad y armonía propias del genio Vaccarini. Es la representación del barroco, gracias al cual Catania se convirtió en Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.

lunes, 5 de marzo de 2012

Agrigento: el Valle de los Templos


Templo de Hércules
El Valle de los Templos constituye uno de los circuitos arqueológicos más interesantes de la civilización griega en Sicilia. Declarado en 1997 Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, permite admirar los restos de una ciudad estupenda que Pindaro definió como “la más bella ciudad de los mortales”.
La ciudad fue construida por los griegos en el siglo V a.C., destruida por los cartagineses en el 406 a.C. y reconstruida por los romanos en el siglo I a.C., respetando el estilo dórico original.
El recorrido turístico comienza en el Templo de Eracle o Hércules, tal vez el más antiguo del valle, del cual quedan en pie ocho columnas. Desde aquí se puede ver la Tumba de Terone, impropiamente atribuida al tirano que llevó a Agrigento a la victoria contra los cartagineses en el 480 a.C., que en realidad es un monumento de la época romana construido para los soldados caídos en la segunda guerra púnica.

Villa Aurea
Hoy sede de las oficinas técnicas del parque, muestra en su entrada el busto del capitán inglés Alexander Hardcastle, quien en 1921 visitó el Valle de los Templos para conocer su patrimonio arqueológico. El capitán se enamoró del lugar y compró la villa, dándole el nombre de Aurea. Hoy el jardín es rico en plantas exóticas y en su interior se puede visitar la necrópolis paleocristiana. Desde aquí se tiene un magnífico panorama del mar y de la ciudad de Agrigento.

Templo de la Concordia
Templo de la Concordia
El templo debe su nombre al historiador Tommaso Fazello (1490-1570), quien encontró una inscripción en latín, aunque no se sabe con certeza a qué divinidad griega fuese dedicado el templo. En 597 fue transformado en basílica cristiana por el obispo Gregorio.
El interior y el exterior del templo estaban recubiertos de yeso blanco con elementos policromáticos. Las doce arcadas y las tumbas subterráneas se deben a la transformación del templo en basílica cristina, gracias a las cuales el edificio se encuentra en óptimo estado de conservación.

Templo de Júpiter
Fue construido en el año 480 a.C. en honor a Zeus por prisioneros cartagineses derrotados por los griegos en la batalla de Himera. Por sus dimensiones, 156 metros de largo por 56 de ancho, representa uno de los templos más grandes de la civilización clásica. La característica de este templo es la de poseer grandes columnas intercaladas con figuras gigantes, llamadas telamones.

En el valle se encuentran restos de otros templos, como el de Castor, Polluce e Giunone; además del jardín de la Kolimbreta, bien histórico natural y paisajístico.

domingo, 4 de marzo de 2012

Pistacho: el oro verde de Bronte


El pistacho de Bronte, de color verde esmeralda, es apreciado en el mundo por su aroma delicado y levemente resinoso.
Bronte es una pequeña localidad de la provincia de Catania, sobre la ladera occidental del volcán Etna. Aquí, entre valles de lava, viñedos, aceitunas y cítricos, la planta de pistacho fructifica cada dos años. De origen asiático, este árbol es de porte pequeño y se caracteriza por sus ramas retorcidas.
Sus frutos, los pistachos, son drupas ovales del tamaño de una aceituna, con una cáscara dura y leñosa que envuelve las semillas recubiertas de una película violácea. Es una planta muy resistente a los fríos invernales y a las elevadas temperaturas estivales.
La recolección, entre agosto y septiembre, es lenta y trabajosa; el terreno accidentado obliga a los campesinos a trabajar haciendo equilibrio sobre las ramas de los árboles. En un día de trabajo se pueden recoger, como máximo, 20 kilos de pistacho.

Los elevados costos de producción colocan al pistacho de Bronte en una escala de mercado de calidad superior, imposible de comparar en sus competidores más cercanos, con mucho menos sabor pero decididamente menos costosos, provenientes de Irán y Turquía.
Los pistachos con cáscara, pelados o triturados son destinados a la industria de embutidos y muy utilizado en la repostería. En Sicilia, el fruto se utiliza sobre todo en la producción de turrones, relleno de dulces, confites y helados.
La cocina típica siciliana incluye el pistacho en la preparación de primeros y segundos platos: desde las carnes hasta las pastas.
Para degustarlo, la ocasión ideal es la Fiesta del Pistacho, que se realiza cada año, justamente en Bronte,  el segundo fin de semana de octubre.

miércoles, 29 de febrero de 2012

Catania: la fuente del elefante, el “Liotru”


La fuente del elefante es un monumento realizado por el arquitecto Giovanni Vaccarini en el ámbito de reconstrucción de la ciudad después del terremoto de 1693, situado en el centro de la plaza de la catedral de Catania.
El “Liotru”, el elefantito negro de roca lávica que se impone como singular elemento de la fuente, es el símbolo oficial de la ciudad, así declarado en 1239.

Origen del elefante
Hasta hoy no se ha podido hacer una exacta reconstrucción de su origen y son escasas las noticias sobre los lugares de permanencia antes de ser colocado en la fuente. La historia del “Liotru” está envuelta en el misterio, ya partiendo de su nombre, que derivaría del nombre del mago Eliodoro que lo cabalgó. Cuenta la leyenda que el mago habría construido el elefante con lava del volcán Etna a través de sus poderes mágicos, con el fin de poder realizar viajes de Catania a Constantinopla.

El elefante, modelo berniniano
La información certera es que el elefante negro, junto al obelisco que porta en el lomo fueron restaurados, según Vaccarini, siguiendo el modelo de Bernini del Elefante de Minerva, en Roma. El obelisco es probablemente originario de Egipto y fue llevado a Catania en época de las cruzadas. Mide 3,61 metros de alto, de granito y de forma octogonal. Lleva incisiones jeroglíficas que recuerdan a la divinidad Iside, venerada durante la dominación romana. A ambos lados, el elefante lleva una placa de mármol con el escudo de Santa Ágata, patrona de Catania.
En la base en donde se apoya el elefante hay dos esculturas que representan los ríos sicilianos Simeto y Amenano. Se cree que la escultura del elefante ha querido representar la civilización púnica, egipcia y cristiana.

Sucesivamente, el elefante ha sido incorporado en el escudo municipal, en el de la Universidad y hoy es principal mascota de sociedades deportivas locales, como el equipo de fútbol de Catania.
Un dicho local señala a los cataneses provenientes de la ciudad como “macca liotru” (marca elefante), en oposición a los provenientes de la provincia.

lunes, 27 de febrero de 2012

El Palacio Normando de Palermo: la capilla Palatina


Cuando en el año 1059, el duque Roberto Altavilla, se alió con el papa Nicolás II con el fin de “limpiar” la Sicilia de los infieles sarracenos que dos siglos antes se habían instalado en la isla mediterránea, ninguno podía imaginar que en poco tiempo se convertiría en uno de los reinos más luminosos del Medioevo. Este reino se inició la noche de Navidad del 1130, cuando el nieto de Roberto, Ruggero, primer rey de Sicilia, se hizo coronar en la catedral de Palermo. Ese mismo año ordenó que se iniciase la construcción de la capilla Palatina en su nuevo palacio, la cual estaría terminada en solo 13 años.

La capilla Palatina por dentro
 La planta de la capilla es la clásica de las basílicas occidentales, con una nave central y dos naves laterales, separadas por columnas de granito con capiteles corintios. El arte latino se refleja en los pisos decorados con mosaicos de piedra, las incrustaciones en mármol de las paredes, el gran “podio” revestido de malaquita y el candelabro pascual, con animales de mármol complejamente entrelazados.
El arte bizantina se encuentra en los techos: espléndidos mosaicos en oro, con personajes de la Biblia dispuestos en perfecto orden jerárquico, culminando en la cúpula con la representación de Cristo. Los mosaicos cumplían una función educativa: cada imagen es una verdadera enseñanza religiosa, con diversos episodios de los Evangelios.
Más arriba, el techo es un característico ejemplo de arte islámica, con una cobertura incongruente para una iglesia cristiana, pero introducida armónicamente en el ambiente.
Realizado con la técnica de muqarnas (bóvedas de prismas colgantes), decoradas con motivos geométricos y vegetales, los artistas árabes se inspiraron en la atmósfera relajada de la corte palermitana y representaron figuras humanas realizando tareas cotidianas.

Hoy, el Palacio Normando, es sede de la Asamblea Regional Siciliana.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Levanzo: la gruta de los grafitis


La isla de Levanzo, vista desde Favignana
En Levanzo; una de las tres islas (las otras son Marettimo y Favignana) que, junto a los islotes de Maraone y Formica, forman el grupo de las islas Egadi; una cueva esconde grafitis y pinturas que representan ritos, mitos y tabúes de la prehistoria.
La gruta del Genovese, así se llama, lleva el nombre de la caleta homónima por la cual se accede. El guardián de la cueva es el señor Giuseppe Castiglione, su propietario, con el que hay que tratar para poder ver los grafitis. Para hacer fotografías es necesario pedir autorización a la Superintendencia Arqueológica de Palermo.

Grafitis de animales
Los grafitis fueron realizados 10.000 años a.C., cuando Levanzo y Favignana no eran islas, sino una prolongación de Sicilia. La zona, rica de vegetación y poblada de animales hoy desaparecidos, como los ciervos, pero que en aquellos tiempos serían “familiares” a los hombres pues han sido objeto de reproducción en las representaciones murales. Además de los ciervos, hay representaciones de bovinos, equinos y otro animal que parecería ser un felino. Las bestias aparecen en varios contextos: pastando, corriendo o perseguidos por las lanzas de los cazadores.

Grafitis de personas
Las figuras humanas representadas en los grafitis son estilizadas, de sexo indefinido y sin compañía de animales, por lo que se supone que la gruta fue utilizada como lugar de sacrificios y ritos mágicos.
Solo en una de las paredes de la cueva hay un grafiti con color: son dos figuras, una mujer y un hombre, pintados enteramente de rojo y danzando. Se supone que el color rojo lo podrían haber obtenido mezclando sangre y grasa de animal. Con el mismo color, sobre algunas piedras, se encontraron extraños signos que podrían constituir el primer tentativo de numeración.

sábado, 18 de febrero de 2012

Caos: la ciudad natal de Luigi Pirandello


La casa natal de Pirandello, en Caos.
Decía Pirandello que el nombre Caos (misteriosa predestinación del nombre) deriva de cavusu, modificación dialectal del genuino y antiguo vocablo griego xaos (desorden). La ciudad de Caos se encuentra a 6 kilómetros de Agrigento y a 2 de puerto Empedocle.

Las cenizas de Pirandello se encuentran en una urna a los pies de un pino solitario, en un altiplano que desciende hacia el mar, como él pidió en su testamento: “que la urna con mis cenizas sea llevada a Sicilia y amurada en cualquier piedra en los campos de Girgenti, donde yo nací”.
La casa natal de Pirandello, convertida en museo y abierta al público, contiene manuscritos, fotografías, objetos personales; cada ángulo de la casa habla de él.
Quien haya leído “Los viejos y los jóvenes” reconocerá la casa como la villa Valsania de aquella novela. Los campos de alrededor de la casa, el terreno que desciende al mar, la luz maravillosa, la explosión de los verdes y amarillos son descripciones que Pirandello ha hecho en tantas de sus novelas y poesías.

La casa del dramaturgo fue dañada en 1944 por la explosión de un depósito de municiones de soldados norteamericanos. Afortunadamente, no fueron irreparables y en 1952 la Región Siciliana pudo comprarla junto al célebre pino. La casa restaurada es un punto de referencia para estudiosos y turistas en general.