Mostrando entradas con la etiqueta Islas Eólicas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Islas Eólicas. Mostrar todas las entradas

lunes, 1 de julio de 2013

Islas Eolias: las playas de Lipari


Playa Bianca
La playa de Canneto
Se encuentra a 3 km al norte del centro de Lipari, encerrada en una sugestiva bahía con mar límpido y turquesa. Es una playa larga, pero muy angosta; con más pedrisca que arena. Tiene una buena infraestructura turística con bares, restaurantes y variados tipos de alojamientos.

Playa Acquacalda
En la costa septentrional de la isla se posiciona la población de Acquacalda, que da el nombre a la playa. Una majestuosa montaña blanca de piedra pómez es protagonista del paisaje. Es una rarísima formación natural, casi única en Europa (otra similar se encuentra en Turquía).

Playa Papesca
La zona de las canteras de obsidiana (roca volcánica vítrea, de color negro o verde muy oscuro) y piedra pómez es la escenografía natural de esta playa de la costa nororiental de la isla. Aún se pueden ver viejos puentes que se utilizaban para cargar el mineral en los barcos. Las aguas cristalinas hacen de espejo en este blanco panorama, color debido a la piedra pómez.

Playa de Vinci
Está situada en el extremo meridional de la isla, cera de Punta Crepazza, a donde solo se puede llegar en barco. Es una larga costa llena de bahías y ensenadas. Sus aguas cristalinas son ideales para practicar snorkeling.

Playa Bianca
Es la playa más bella de Lipari. El fondo marino está formado por sedimentos de piedra pómez, lo que le otorga una luminosidad única. El mar es templado, de un turquesa intenso que contrasta con la playa oscura, tono típico del material volcánico.

Playa Valle Muria
Playa Valle Muria
A esta playa solo se puede llegar en barco. Es un lugar muy pintoresco; un artista lo pintaría como una ventana enmarcada por los Faraglioni de Pietra Lunga y Pietra Menalca y desde donde se puede apreciar la isla de Vulcano. Todo este litoral es de arena oscura.


miércoles, 12 de diciembre de 2012

Islas Eólicas: el archipiélago volcánico de Sicilia

Al nordeste de Sicilia, en el mar Tirreno, se encuentran las siete islas Patrimonio Mundial de la Unesco. Lipari, Vulcano y Stromboli; las más visitadas.
El nombre del archipiélago deriva de Eolo, el dios griego del viento que, según la tradición homérica, habría habitado en las islas Eolias. La historia de ellas, geológica y humana, es antiquísima: nacidas como volcanes submarinos, emergieron a la superficie 2 millones de años atrás y fueron pobladas desde 4000 años a.C.

domingo, 22 de julio de 2012

Panarea, la más pequeña de las islas Eólicas


Panarea, con 3,4 kilómetros es, además, la más antigua de las islas Eólicas y cuenta con un archipiélago propio: Basiluzzo, Dattilo, Lisca Bianca, Bottaro, Lisca Nera, Panarelli y Formiche.
En esta minúscula porción de tierra se destaca una maciza colina, Punta del Corvo, que con 421 metros de altura regala un inigualable panorama.

Panarea es un célebre rincón del Mediterráneo que acoge en cada verano huéspedes exclusivos con sus yates que anclan en las aguas con todas las tonalidades de azul y un río de gente que llena la diminuta pero encantadora playa. Esto sucede en agosto.
El resto del año la isla no es así de mundana; al contrario, es un lugar “de la mente”. No existen los autos: por sus estrechas callejuelas solo pasan taxis eléctricos y motos. La electricidad es un lujo reciente. Cuando aparecen las luces en las ventanas y las pequeñas lámparas en los balcones hay que fiarse de ellas, las únicas guías, porque las calles  no tienen iluminación.
Existen solo tres centros poblados unidos por serpenteantes senderos de piedra en donde asoman los pocos negocios del lugar. Ditella, al norte, es un puñado de casas en medio de buganvillas, rosas, higos de la India y alcaparras; San Pietro, en donde se encuentra el puerto y los pescadores alquilan las embarcaciones para visitar las costas de la isla; y Drattuto, al sur, desde donde se llega a la graciosa cala de los Zimmari, única playa del lugar.

Los habitantes de Panarea
La población estable ronda las 300 personas; amables, cordiales y abiertas. Conviene dirigirse a ellas para encontrar una alternativa de hotel: se alquilan hermosas casas y quintas de típico estilo eólico.
Hay hoteles, como el Raya, cuyos dueños llegaron a Panarea en 1959, convirtiendo su casa en un lugar de encuentro de intelectuales y artistas de los años ’60. Hoy existen el Raya Alto con departamentos escalonados sobre la colina; el Raya Bajo, más pequeño y con una boutique en donde se pueden encontrar artesanías como batik pintado a mano y variadas antigüedades; y el Raya Peppe María, en donde hay una discoteca que abre a fines de julio, con una gran terraza desde donde se ven Dattilo, Basiluzzo y Stromboli.
En la zona del puerto hay otra terraza de estilo árabe que pertenece al bar del hotel Lisca Bianca. Más arriba está la romántica trattoría Da Adelina, con pocas mesas en la calle difusamente iluminada.

Cómo llegar a Panarea
A Panarea se puede llegar con traghetti y alíscafos. La isla también cuenta con un servicio de helicópteros de la Air Panarea, que con anticipada reserva, comunica aeropuertos del Sur de Italia con las islas Eólicas.

martes, 10 de enero de 2012

Salina: la isla volcánica de “El cartero”, de Antonio Skármeta


Desde el punto de vista geográfico Salina se encuentra en el centro del archipiélago de las Eólicas o Eolias, posición estratégica para poder, desde allí, visitar las otras islas.
Salina es la segunda de las islas en extensión, con 28 kilómetros cuadrados, tres municipios (Santa María, Malfa y Leni) y 2300 habitantes. Es la única isla del archipiélago que no depende administrativamente de Lipari.
De origen volcánico, como todas las islas Eólicas, Salina nace de la fusión de seis volcanes. Los griegos la llamaban Didyme, gemela, porque de lejos parecían dos islas debido a la altura de dos de los volcanes apagados con su característica forma cónica. El nombre moderno de Salina deriva de la extracción de sal de uno de sus lagos.
Salina no tiene playas de arena blanca; la más frecuentada es Pollara, de arena negra. El resto de las playas son pedregosas.
El ambiente de Pollara es tranquilo y ofrece espectáculos naturales como “Il Perciato”, un inmenso arco de piedra visible desde la zona de “Le Balate”, playa a la cual se puede llegar solo por una escalinata de piedra desde donde se disfruta de un fascinante paisaje, elegido como uno de los lugares de filmación de “El cartero”. La novela de Antonio Skármeta publicada en 1986 y filmada en 1994 representa un testamento espiritual de Massimo Troisi (en el papel del cartero), quien muere de un ataque al corazón al otro día de haber terminado la filmación.
Salina es la más verde de las islas y la única con agua dulce. Abundan los pinos, castaños, robles, alcaparras (hoy producto de exportación) y una rara variedad de uva, la malvasia, de la cual se obtiene un vino muy dulce.