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| Chocolate de Módica |
En la ciudad de
Módica, en el sur de Sicilia, continuando con la tradición azteca, se elabora el chocolate solo con
cacao, azúcar y especias.
Contrariamente a lo sucedido en el resto de Europa, el
chocolate modicano nunca llegó a la elaboración industrial, manteniendo a lo largo
de los siglos su pureza y su calidad de genuino.
Origen mítico del chocolate
Cuando “Quetzalcoatl”, dios del chocolate,
llegó a la Tierra, traía del paraíso una planta de cacao que cultivó en
su jardín y regaló a los habitantes del lugar. Estos aprendieron pronto
a moler las semillas para preparar una pasta densa y nutriente.
Historia del chocolate
Cuenta
la historia que el conquistador español Hernán Cortés vio por primera
vez el cacao cuando se encontró con Montezuma en la corte de los aztecas en
México. Entre los tesoros de oro y esmeraldas se encontraban miles de
semillas de cacao que eran consideradas mercadería de cambio, a la par
del oro y las piedras preciosas.
De las semillas de cacao los
aztecas preparaban una bebida que era consumida solo por sacerdotes y
nobles, proporcionando vigor y energía. Esta fue la bebida que le gustó
tanto a Cortés que la introdujo en España y con el pasar del tiempo se
transformó en una de las bebidas más apreciadas de Europa: el chocolate
caliente.
El cacao en Sicilia
El cacao
fue introducido en la isla durante la dominación española en el siglo
XV. En ese momento Módica era el condado más grande del
Reino de Sicilia por la extensión de su territorio, sus riquezas económicas y su gran patrimonio de arte barroco.
Elaboración del chocolate
Para
su preparación los aztecas partían de una pasta de semillas de cacao
trituradas en una piedra curva llamada “metate”. Esta piedra era
calentada a fuego de leña y sobre ella se molía el grano con un martillo
también de piedra.
A esta pasta amarga se le agregaban las especias como vainilla, ají, canela o esencias de limón y naranja.
Hoy
día la masa de cacao se calienta solo para hacerla fluida y apenas
alcanzada cierta temperatura (35/40º) se le agrega el azúcar. El
preparado se mantiene a una temperatura tal que el azúcar no se
disuelve. Es la llamada técnica “en frío”.
La excelencia del
producto radica en la simplicidad de elaboración y en la ausencia de
manteca. Tampoco contiene sustancias como grasas vegetales, lecitina o
leche. La única sustancia grasa es su propia manteca de cacao.
Aspecto y textura del chocolate de Módica
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| Módica |
El
color del chocolate es oscuro y opaco, debido a la ausencia de manteca
que es la que le da brillantez. Tiene una apariencia rústica y da la
impresión de romperse cuando uno lo toma entre los dedos.
Cuando
se muerde se pueden ver los granitos de azúcar sin disolver, lo que le
da una particular luminosidad y una textura granulosa al paladar.
Es
altamente digerible, mucho menos graso que el chocolate industrial y
sobre todo se saborea el verdadero gusto del chocolate genuino, que
queda en la boca alargando el placer.
Estas son las características que lo diferencian del resto de los chocolates, haciéndolo original y único en su género.
En el 2010, el chocolate de Módica ha sido reconocido por el parlamento europeo como producto
IGP, en reconocimiento a la calidad y excelencia de un producto que respeta la tradición y la historia.