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domingo, 27 de julio de 2014

Catedral de Siracusa: el indestructible techo de madera



El interior de la catedral de Siracusa conserva la estructura original del templo de la diosa de la guerra, Atenea,  en el cual se han realizado numerosas obras, las cuales muchas veces han resistido a desastres naturales como los terremotos.

El terremoto de 1542 destruyó el campanario de la catedral y movió la pared lateral norte que contiene las columnas dóricas, pero no el cielorraso de madera con vigas del mismo material, de la nave central, construido en 1518.
Aún hoy se puede leer la fecha de su realización gracias al extraordinario arte de trabajar y pintar la madera. Las vigas de madera están también decoradas con escudos de familias nobles de Siracusa.

El buen estado de conservación y la legibilidad de las figuras, en esta que es una de las pinturas en madera más antiguas de la época medieval de Siracusa, representan elementos no comunes.


domingo, 6 de julio de 2014

Castelvetrano: la iglesia Santissima Trinità di Dèlia



A pocos kilómetros de Castelvetrano, importante centro agrícola a mitad de camino entre Trapani y Sciacca, una pequeña iglesia árabe-normanda, aparece entre la sombra de los pinos.
 
Construida en el 1100, esta iglesia es uno de los monumentos normandos más bellos de la provincia de Trapani. Su planta es cuadrada, con una cúpula central sobre cuatro columnas. El exterior se distingue por las tres ábsides.

Este edificio religioso pertenece a la familia Saporito, la cual conserva sus tumbas en la cripta.

Castelvetrano
El nombre deriva del latín Castrum Veteranum (ciudad de los veteranos, ciudad militar de los romanos) y ha tenido un importante rol en la historia del Resurgimiento italiano: desde un balcón de la municipalidad, el 21 de julio de 1862, Giuseppe Garibaldi pronunció el histórico discurso para restituir Roma a Italia.

Castelvetrano, que posee interesantes monumentos renacimentales y barrocos, sirve como base para una visita a Selinunte. A diez kilómetros de la ciudad se encuentra las Cavas de Cusa, de donde los selinuntini extrajeron las piedras para edificar los templos.


jueves, 20 de marzo de 2014

Pintura y escultura de Sicilia: obras y maestros sicilianos

Triunfo de la muerte. Palacio Sclafani, Palermo
Los primeros ejemplos de la actividad pictórica en la isla datan de épocas prehistóricas y corresponden a las pinturas rupestres de la Grotta dell’Addura (Palermo) y de la del Genovese(Levanzo)

Más moderna es la gran masa de material arqueológico constituida por esculturas, cerámicas y series numismáticas provenientes de las varias civilizaciones que han ido poblando Sicilia.
 
Para apreciar este material se pueden visitar los numerosos museos arqueológicos que existen en la isla (Palermo, Siracusa, Agrigento, Gela).
Durante la época normanda fueron de fundamental importancia los artesanos árabes y bizantinos que decoraron iglesias y palacios.

La pintura y escultura del Quattrocento y Cinquecento
Este es el periodo más floreciente de la pintura, de estilo gótico-catalán, representado por el Triunfo de la Muerte, en el palacio Sclafani (Palermo) y de las nuevas ideas del Renacimiento, llevadas adelante por Antonello da Messina, cuyas obras de arte se pueden ver en Messina, Palermo, Siracusa y Cefalú. Seguidores de Antonello fueron Antonio y Pietro De Saliba, Antonio Giuffré.
Formados también en el renacimiento fueron los escultores Francesco Laurana y Domenico Gagini. Este último fue quien dio inicio a la escuela que continuará durante todo el Cinquecento y cuyo principal exponente fue Antonello Gagini. Otros escultores de este periodo fueron G. Mazzola, Andrea Calamecca, Scipione di Guido y Camillo Camillani.

Escultura de Giacomo Serpotta, en Santa Zita, Palermo
Periodo del ‘600 en Sicilia
En el Seicento los dos mayores centros de la pintura siciliana fueron Messina y Palermo; en estos y en Siracusa trabajó Caravaggio, cuando se fugó de Roma. En Palermo, también durante este periodo, estuvo el flamenco Antonio van Dyck. Otros pintores sicilianos fueron Filippo Paladino y Pietro Novelli.

Periodo del ‘700 y ‘800 en la isla
El principal escultor siciliano de esta época fue Giacomo Serpotta, quien decoró los oratorios palermitanos de San Lorenzo, del Rosario y de S. Zita. Decoradores settecenteschi fueron Guglielmo Borremans y Vito d’Anna.
L pintura ottocentesca responde a la escuela napolitana y sus exponentes fueron Lo Jacono, Cortigiani y Pardo.


lunes, 10 de marzo de 2014

Visitar “i bagli” sicilianos



Etimológicamente la palabra baglio podría derivar del latín vallum (bastión) y del árabe bahal (recinto), o balarm (casa fortaleza) para indicar la construcción en defensa de los ataques corsarios. Aunque también del francés baille, con el significado de lugar cerrado, pero al descubierto; mientras en Inglaterra se transformó en bailey (muro externo de un castillo).

El historiador Gianni Morando, cuenta que el conde normando Manfredi Chiaramonte (siglo XIV) llamó fortificación a la construcción que había alrededor de su castillo de Chiaramonte, en provincia de Ragusa. En su lengua francesa lo denominó baille, transformándose en bagghiu (dialecto siciliano) y en el italiano baglio.

En efecto, el baglio era una empresa agrícola fortificada, en donde vivían campesinos y patrones en época de cosecha o recolección.
El baglio es la expresión de una organización geoeconómica ligada al feudo y al latifundio, es decir, a las grandes propiedades de tierra que aumentaban el rédito de las clases aristocráticas y de la burguesía.

Estructura del baglio
Es una construcción con muros sin aberturas hacia el exterior, a modo de protección. Todas las aberturas son hacia el interior, una especie de gran patio descubierto. El portón de ingreso permitía el acceso a los carros de transporte. Generalmente era de dos pisos; en la planta superior vivía el patrón con su familia y en la inferior, los campesinos.
Geográficamente se ubicaban cerca de cursos de agua y en posición dominante para controlar el territorio.

Hoy día se pueden visitar varios bagli en la zona de Trapani y Palermo, la mayoría transformados en agroturismos, hoteles o restaurantes.
En la antigua Lilybeo, hoy Marsala, hay numerosos bagli en donde se trabaja el vino dulce que toma el nombre de la ciudad (de marsa Allah, puerto de Dios). En Marsala también se puede visitar el baglio Anselmi, convertido en museo arqueológico. En la ruta a Agrigento se encuentra el baglio de Villafrati que ha sido transformado en un teatro con capacidad para 200 personas.



domingo, 25 de agosto de 2013

Rocca Busambra: el cementerio de la mafia


Entre Godrano y Corleone, en provincia de Palermo, se alza majestuosa la mole de Rocca Busambra con sus 1613 metros.
En una grieta de esta roca se descubrió uno de los más horribles secretos de la “onorata societá”: el cementerio de la mafia. La historia de este camposanto comienza con la desaparición y el asesinato del sindicalista de Corleone, Placido Rizzotto.

Quién era Placido Rizzotto
En los primeros años de posguerra, aquellos en los cuales la mafia alcanza su mayor poder en las tierras feudales, Placido Rizzotto, secretario de la Cámara del Trabajo de Corleone, guió a los campesinos en la lucha por la conquista de las tierras.
La noche del 10 de marzo de 1948 fue visto por última vez en la plaza del pueblo y no se supo más nada de él. Según algunos testigos el cadáver de Rizzotto fue tirado en el fondo de una grieta de la roca Busambra.
El proceso por el asesinato del sindicalista, en un primer momento, finalizó con la absolución de los acusados; pero una “batida” llevó al descubrimiento del cementerio de la mafia.


sábado, 29 de junio de 2013

Mazara del Vallo: mar, arte e historia


En primer plano, el mar; de fondo, palacios e iglesias del centro histórico, evidencia palpable de antiguos desembarcos y nuevos conquistadores.

Mazara se encuentra en la costa más cercana a África, es la ciudad más “africana” de Sicilia, en donde viven numerosos tunecinos que trabajan en el sector de la pesca o en los viñedos. En Mazara sobrevive intacta una casbah, con sus pobres y tortuosas callejuelas, habitada exclusivamente por nordafricanos.
Durante ocho siglos Mazara fue capital del territorio de Trapani, desde el año 827, cuando la conquistaron los árabes, hasta 1817.

La catedral de Mazara del Vallo
Construida en 1093 y reconstruida con formas barrocas en 1690 exhibe una sugestiva mezcla de estilos: neoclásico, barroco y liberty. Su interior alberga una importante obra de mármol, la Trasfigurazione, de Antonello y Antonino Gagini (1535), compuesta por seis estatuas de mármol.
La fachada presenta un bajorrelieve que representa al conde normando Ruggero pisando un musulmán vencido.

El activo puerto de Mazara
Una visita al puerto canal puede dar una idea de la importancia de la pesca en esta ciudad. Es uno de los puertos pesqueros más activos de Italia. Y todo sucedió en escasos 40 años. Antes, los habitantes vivían de la agricultura. Se realiza pesca de altura y costera, hay sociedades que se ocupan de la comercialización, congelación y distribución del pescado. Gracias a una eficiente organización Mazara provee a buena parte del mercado ictícola italiano.

El pescado, base de la cocina local
Siempre fresco, el pescado se sirve en todos los restaurantes de la costa. Es utilizado en la preparación del cuscus, plato típico del norte de África. Son célebres los espaguetis con almejas y mejillones, además de camarones, gambas rebozadas y calamares.

El sátiro danzante
Una de las obras de arte  más bellas y significativas del mundo antiguo. La estatua fue encontrada en el Canal de Sicilia en 1998 y se encuentra en Mazara desde 2003.
El sátiro danzante, con muchas partes faltantes pero intacto en su extraordinaria fuerza expresiva,  representa una figura mitológica que baila en honor a Dionisio.

Fotografía: www.villagiorgi.it

miércoles, 19 de junio de 2013

El Palio de los normandos en Piazza Armerina


Del 12 al 14 de agosto se realiza el Palio de los normandos, evento en memoria de la expulsión de los árabes por el  conde Ruggero, que termina con la fiesta de la Virgen de las Victorias, el 15 de agosto.

Después de la segunda guerra mundial en Piazza Armerina, ciudad ennea a 700 m de altura, decidieron valorizar un hecho histórico, uno de los más importantes de Sicilia: la expulsión de los árabes y la conquista normanda de la isla.

Piazza Armerina, ciudad medieval
El centro histórico, con sus calles de basalto, los estupendos palacios pertenecientes a la vieja burguesía, sus amplias plazas, la catedral, el palacio de los Trigona de Floresta, representan un motivo más para visitar Piazza Armerina. Además de la Villa Romana del Casale y de Morgantina.

El Palio de los Normandos
Cada año, 600 personas se visten con ropa de época, las cuales representan los barrios históricos de Piazza Armerina: Monte, Canali, Castellina y Casalotto.
El primer día por la tarde en plaza Garibaldi, el gran magistrado, máximo representante del poder judicial y de gobierno, entrega las armas a los caballeros de los distintos barrios. Luego, el cortejo se dirige hacia la catedral, en donde en una ceremonia religiosa se bendice a los caballeros y el magistrado dona una lámpara votiva que se coloca a los pies del altar que custodia la imagen de la Virgen de las Victorias.

Al día siguiente damas y caballeros se reúnen en los lugares más representativos de cada barrio. Desde aquí, acompañados por tambores y trompetas se dirigen hacia la catedral para presenciar la entrega de las llaves de la ciudad y rendir homenaje al conde Ruggero.
El tercer día se desarrolla la parte menos histórica pero con más folclore de la manifestación. En el campo deportivo los caballeros representantes de los cuatro barrios dan vida a la denominada “quintana”, prueba de habilidad y destreza con caballos y lanzas. El ganador de la prueba custodiará por un año la insignia que representa a la Virgen de las Victorias.

domingo, 20 de enero de 2013

La torre de Paternò


Una señorial torre, alta y cuadrada se alza sobre un promontorio rocoso que domina el valle del Simeto. El castillo normando fue edificado por Ruggero d’Altavilla en el año 1072 y tenía como función defender la llanura del Simeto durante la conquista cristiana de la isla. Desde aquí los normandos mantuvieron por treinta años el control del territorio hasta la derrota de los musulmanes.
 
La torre, con sus tres niveles y 34 metros de altura, recuerda el típico torreón normando (habitualmente la torre más alta de un castillo), muy difundido en Francia e Inglaterra.
El castillo de Paternò, junto con los de Motta y Adrano, también normandos, forma el llamado triángulo del Simeto.

Su buen estado de conservación permite visitar el interior: la gran sala de armas, la capilla y la galería del último piso que se comunica con la terraza desde donde se puede admirar un hermoso panorama a 360º. La capilla es una auténtica joya artística que conserva frescos del siglo XIII.

La torre fue habitada por el emperador Federico II de Suabia y las reinas Eleonora d’Angiò y Blanca de Navarra. Desde el 1456 hasta el fin del feudalismo fue propiedad de la familia Moncada y utilizada como prisión hasta el siglo XIX.

martes, 25 de diciembre de 2012

El nacimiento de Sicilia, según la leyenda


La triscele
Los sículos en el este y los sicanos en el oeste fueron los primeros habitantes de la isla, llamada originariamente Sicania.
Los griegos que la circunnavegaban, la bautizaron Thrinakia (treis = tres, akra = promontorio), “isla de los tres promontorios”. El Dante, en el canto VIII del Paraíso de la Divina Comedia, dedicó tres versos a la descripción de la bella Trinacria.

El mítico nacimiento de Sicilia
La Triscele, símbolo de Sicilia, expresa que podría haber nacido gracias a tres ninfas. Este símbolo es una figura mitológica con la cabeza de Medusa, cuyos cabellos son serpientes entrelazadas a las espigas de cereal y tres piernas flexionadas que la envuelven.
La leyenda cuenta que estas tres criaturas vagaban por el mundo tomando las cosas más hermosas de cada lugar que visitaban. Alguna vez, se detuvieron en un lugar de la Tierra caracterizado por su cielo particularmente límpido y de un mar intensamente azul. Danzaron felices festejando su “adquisición” y en ese lugar cada una tiró al mar sus propios frutos, dando vida a tres puntas. En el cielo se dibujó un arco iris y del mar emergió una tierra rica que tenía en sí todas las maravillas del mundo que habían recogido las tres ninfas.

Así nacía la bellísima Sicilia, la isla de las tres puntas.

lunes, 19 de noviembre de 2012

La arquitectura en Sicilia


El barroco de Catania
La colonización griega, desde el siglo VIII al XV a.C., determinó el crecimiento de importantes centros urbanos de planta regular (Milazzo, Tindari, Catania, Siracusa, Enna, Agrigento, etc.), en los cuales se construyeron algunos de los más bellos monumentos de la arquitectura antigua. En Siracusa el castillo de Eurialo, el templo de Atenas, el teatro griego; los templos de Agrigento, Selinunte y Segesta; además de los de Akrai y Eraclea Minoa.

La arquitectura romana
Con la llegada de los romanos estas ciudades declinaron, aunque son significativos los testimonios arquitectónicos de Siracusa (el anfiteatro), Taormina (teatro) y Tindari. A la decadencia de las ciudades, se contrapone la construcción de espléndidas villas, como la de Piazza Armerina.
El teatro de Taormina
Después de la caída del imperio romano, son poco relevantes los testimonios arquitectónicos bizantinos y árabes, aunque estas dos culturas intervinieron contemporáneamente en las realizaciones de época normanda: en Palermo, la capilla Palatina y la catedral; y las iglesias madre de Monreal y Cefalú.

 La ocupación sveva: arquitectura militar
En el ‘200 las principales obras arquitectónicas fueron de naturaleza militar: el castillo de Maniace (Siracusa), el castillo Ursino (Catania); mientras en el ‘300 aparecen palacios de los barones, en los que el gótico europeo se mezcla genialmente con las formas tradicionales. Ejemplos típicos son el palacio Sclafani y el palacio Chiaramonte, ambos en Palermo.

La influencia española en la arquitectura
Sobre todo la variedad catalana representa a los españoles, la cual se puede observar en el palacio Abatellis y en la iglesia Santa María de la Cadena, en Palermo. El renacimiento tuvo poco desarrollo en Sicilia; la obra más importante es la iglesia Santa María de los Milagros, también en Palermo.

La arquitectura barroca en Sicilia
Fuente Pretoria, Palermo
El barroco es el estilo predominante de la isla, más notorio aún en la región sudoriental (provincias de Catania, Ragusa y Siracusa), íntegramente reconstruida después del terremoto de 1693.

Ejemplo de arquitectura del ochocientos es el teatro Massimino de Palermo y muy significativas son algunas construcciones en estilo Liberty, como villa Igiea y villa Florio.

martes, 30 de octubre de 2012

Palermo: capital de Sicilia


Rincones de Palermo
Palermo es una de las ciudades más importantes del Sur de Italia, capital de provincia y región. Se extiende sobre una amplia ensenada de la costa tirrénica a los pies del monte Pellegrino (600 m). Gracias a su excelente posición ha sido históricamente sede estratégica para el tránsito comercial, conservando hoy un importante tráfico portuario.

Palermo: destino turístico
Es una de las metas turísticas internacionales no solo por sus tesoros artísticos e históricos, sino también por su clima privilegiado, su paisaje con parques y bosques, reservas naturales, verdes llanuras, montes y playas maravillosas.
La riqueza cultural es testimonio de su milenario rol de comunicación entre Oriente y Occidente, asentamientos de diversas razas, lenguas y culturas que han contribuido a reforzar la identidad del pueblo. Las distintas dominaciones, de Francia a Turquía, del Norte de Europa a África, han hecho que Palermo se constituyese en un centro de confluencia de formas y estilos (medieval, barroco, gótico…) que han dado vida a las originales creaciones artísticas, arquitectónicas y decorativas.

Historia de Palermo
El nombre de la ciudad deriva del griego panormos, que significa “todo puerto”, llamada así por la profunda ensenada que permitía un fácil arribo.
En sus comienzos fue una ciudad púnica llamada Ziz, en el 254-253 a.C. fue conquistada por los romanos que la defendieron de los ataques cartagineses.
El centro originario de la ciudad fue fundado entre dos cursos de agua, cuyos nombres eran “Kemonia” y “Papireto”, hoy desaparecidos.
Golfo de Palermo
Su época de mayor esplendor fue en la segunda mitad del siglo IX cuando, después de un siglo de posesión bizantina, los sarracenos tomaron el control y la transformaron en una de las ciudades más espléndidas de aquel tiempo y la hicieron capital de la isla. Testimonio de este período son el Castello della Zisa y el Parco della Favorita.

En el 1072 pasa  a manos de los Normandos, con los cuales adquirió fama e importancia como puerto comercial entre Europa y Asia. Federico II fue un gran soberano, caracterizado por su gran intelecto e interés cultural. Después del período de los Anjou, la ciudad de Palermo quedó en poder de los Aragoneses (1494). Durante el reinado de Fernando de Aragón, Sicilia fue anexada a España y Palermo se transformó en sede de los Viceré, gobernadores que tenían el poder de la isla, compartido con los barones. Cuando murió el rey Fernando, Sicilia pasó a la dinastía de los Habsburgos, período en el cual la ciudad se enriqueció desde el punto de vista urbanístico, gracias a la inauguración de la Via Maqueda y a la realización escenográfica de los Quattro Canti, con imponentes esculturas. La fuente Pretoria también pertenece a este período.
Los Quattro Canti


El dominio borbónico terminó con la llegada de Garibaldi con su expedición de los Mil el 27 de mayo de 1860.

El centro histórico y los barrios de Palermo
El centro histórico está delimitado por la vía Cavour al NO, Lincoln y Tukory al SE, las cuales se extienden en forma casi paralela a las murallas. La zona interna, medieval y con callejuelas irregulares y estrechas es atravesada por dos ases que se encuentran en la plaza Vigliena, más conocida como los Quattro Canti. Estos ases están formados por las calles Vittorio Emanuele y Maqueda. La gran cruz simbólica formada por las dos calles, divide a la ciudad en cuatro barrios: Capo o Monte di pietà, Loggia o Castellmare, Kalsa o Tribunale y Albergheria o Palazzo Reale. Alrededor del núcleo antiguo, se desarrolló la ciudad moderna, sobre todo en dirección NO a los pies del Monte Pellegrino.

Fotografía Quattro Canti: http://www.tamtamtravel.com

viernes, 24 de agosto de 2012

Siracusa: sede de los primeros asentamientos sículos


Catedral de Siracusa
Fundada por los griegos en el año 734 a.C., en pocos siglos Siracusa se transformó en una de las metrópolis más importantes de la antigüedad.
Los primeros colonizadores, llegados por mar, se habrán sentido atraídos por el espléndido islote de Ortigia, con sus dos puertos naturales, por una tierra particularmente fértil, rica de agua dulce y protegida a sus espaldas por una barrera natural calcárea de los montes Ibleos que, descendiendo hacia el mar dan lugar a la sugestiva ensenada del Puerto Grande.

Historia de Siracusa
Siracusa creció rápidamente y se convirtió en potencia militar durante toda la edad clásica, una de las ciudades de la Magna Grecia más fuertes del Mediterráneo.
En el siglo V a.C., bajo la dominación de Gelón fue centro hegemónico del mundo griego occidental, una “pentapolis” dividida en cinco pequeñas ciudades: Ortigia, Acradina, Epipoli, Tiche y Neapoli.
Notablemente rica y culta (aquí vivieron Teócrito, Platón, Esquilo y Arquímedes), con un estilo de vida sublime, Siracusa despertó la envidia de los centros vecinos.
Abatida primero por los cartagineses, después por los etruscos y finalmente por la misma Atenas; en épocas sucesivas conoció largos períodos de crisis. En el 211 a. C. fue saqueada por el cónsul romano Marcelo, invadida por vándalos, árabes y normandos hasta que reconquistó su prestigio con los aragoneses. Después del Tratado de Utrecht, Siracusa fue transferida al Reino de Saboya.

Costa siracusana
Siracusa actual
La Siracusa de nuestros días, además de ser una localidad balnearia y un centro de actividad comercial e industrial, es sobre todo un polo turístico y una ciudad de arte de gran relevancia arqueológica.
Con el cándido aspecto de sus construcciones, con su arquitectura medieval y barroca y con la imponente presencia helénica y romana, atrapa al turista como en el pasado atrajo a griegos, bizantinos, árabes y normandos.

jueves, 16 de agosto de 2012

Jardines Naxos: primera colonia griega en Sicilia


Playa de Jardines Naxos
Esta espléndida localidad balnearia, entre las más apreciadas de la costa jónica, se extiende a lo largo de una costanera paralela a la playa que va desde Capo Schisò, al Sur, hasta Capo Taormina, al Norte.
“El pueblo de los jardines”, así llamado antiguamente por el cultivo de algodón y caña de azúcar, sustituido más tarde por cítricos, se convirtió a partir de los años ’50 en un importante centro turístico, gracias también a su cercanía con Taormina.

Primera colonia griega en Sicilia, Naxos fue fundada en el año 734 a.C. por Teocles, proveniente de Calcis Eubea, el cual, anclando en este tramo de costa, quedó impresionado por el encantador paisaje, situado entre el mar, fértiles colinas y la “sacra montagna”, el volcán Etna. Este antiguo asentamiento tres siglos después de su fundación fue desvastado por los siracusanos. Las evidencias se pueden ver en el Parque Arqueológico y en el Museo en donde se conservan restos de diversas formas y dimensiones.

Jardines Naxos, caracterizada por un clima agradable, está dotada de una importante infraestructura turística con negocios, cafés al aire libre, restaurantes y hoteles.

Fotografía: hotelfree.it

lunes, 11 de junio de 2012

Historia de Sicilia (II)


El dominio árabe
En el 827, los árabes desembarcaron en Mazara del Vallo, provincia de Trapani. Erigieron la capital en Palermo y la ciudad se convirtió en centro artístico, científico y cultural.
Los árabes introdujeron en Sicilia el cultivo de los citrus, de la caña de azúcar, de los melones, del algodón, de los dátiles y del pistacho. Proyectaron y pusieron en práctica un importante sistema de irrigación.
Los musulmanes se mostraron como conquistadores tolerantes que permitieron a católicos y judíos profesar su religión.
Son muchas las localidades del interior de la isla que en su nombre contienen la palabra Kalt, que en árabe significa fortaleza: Caltanissetta, Caltagirone, Calatafimi.
Otros nombres provienen de Gebel (montaña): Gibilmanna, Gibellina, Mongibello (monte de los montes) como llamaban los árabes al volcán Etna.
Muchos apellidos derivados del árabe son comunes en Sicilia: Zappalà, Badalà, Fragalà.

La invasión normanda
El dominio árabe duró hasta el 1061, cuando los comandantes normandos Ruggero y Roberto d’Altavilla comenzaron con la conquista de la isla. En 1061 Ruggero conquistó Messina, en 1072 Palermo y en 1091, prácticamente toda la isla estaba en manos de los normandos. Ruggero es denominado Conde de Sicilia, dando a la población una sólida administración central y una rica cultura. En 1130, su hijo Ruggero II fue coronado rey de Sicilia y de Nápoles. Emprendió importantes obras edilicias; todavía hoy en Palermo, Monreal, Cefalú y Siracusa se pueden admirar las iglesias y los palacios normandos.
Los sucesores de los Ruggero no tuvieron la misma personalidad y en el 1197 Sicilia se encontró en poder de la casa de Suabia.

Los Suabia en Sicilia
El gran protagonista del Medioevo y verdadero sucesor de Ruggero II fue Federico, monarca culto, sabio y eficiente; construyó castillos, promovió las actividades culturales y estableció en Palermo su espléndida corte. También fue un buen poeta y suyos fueron los primeros intentos con la lengua italiana.
Sus varios roles, rey alemán, emperador romano y rey de Sicilia, lo llevaron a enfrentarse con el Vaticano. Cuando murió la corona pasó a su hijo ilegítimo, Manfredi, pero el papa nominó a Carlo d’Angiò, hermano del rey de Francia. Fue un rey violento que concluyó su reinado con el levantamiento de los isleños en la llamada revuelta de los Vespri sicilianos en 1282, quienes pidieron ayuda a Pedro de Aragón con el cual inician en Sicilia cuatro siglos de dominación española.

Fotografía: Wikipedia.it

lunes, 16 de abril de 2012

Los españoles en Sicilia


Los reyes aragoneses se dedicaron, sobre todo, a profundizar las rivalidades existentes entre los barones normandos y los nobles españoles. En 1410, el último exponente siciliano de la casa de Aragón, murió sin dejar sucesores.
Los españoles declararon rey a Fernando de Castilla, quien ejercía su poder desde España, quedando Sicilia bajo el dominio de sucesivos virreyes. Sin un monarca en condiciones de intervenir directamente, instaurada la inquisición y con una administración pública cada vez más corrupta, Sicilia se sumergió en un período confuso. Tan oscura fue esta etapa, que ni siquiera se pudo beneficiar del espléndido Renacimiento que estaba floreciendo en toda Italia.
La isla, además, en 1669 fue afectada por una gran erupción del Etna y en 1693 sufrió desastrosos terremotos que sacudieron a varios centros sicilianos.

Después de la guerra de sucesión española, el Tratado de Utrecht (1713) asignó Sicilia a la casa piamontesa de los Saboya. Siete años más tarde, Sicilia fue entregada a Austria, la cual fue tan impopular que cuando el príncipe español Carlos de Borbón conquistó el Reino de Nápoles (1734), los sicilianos lo acogieron con muchas esperanzas. Carlos tenía ideas innovadoras, pero desgraciadamente fue sucedido por su poco competente hijo Fernando I, rey de las Dos Sicilias. Fernando enseguida demostró cuánto más le interesaba la vida de la corte de Nápoles, que los problemas del pueblo siciliano.
Cuando los republicanos franceses marcharon con Napoleón sobre Nápoles, Fernando escapó a Palermo, protegido por Inglaterra.

En 1815, después del fracaso de Napoleón, Fernando I y sus sucesores continuaron reinando en la isla. Fernando IV abolió cada una de las autonomías de la isla. El régimen policial y el desprecio por la cultura habían creado un gran descontento. Todo esto, sumado a otros factores políticos, sociales y económicos, fue el origen de la insurrección del 1848 cuando Sicilia abrió la etapa revolucionaria que encendió a Europa.

Fotografía: Hispanismo.org