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sábado, 30 de agosto de 2014

El volcán Etna: la montaña de Sicilia



El escritor siciliano Leonardo Sciascia compara el Etna con “un inmenso gato que tranquilamente ronronea, que cada tanto se despierta, bosteza, se estira con pereza y con una distraída pisada cubre una vez un valle y otra borra pueblos, viñedos y jardines”.

En toda la provincia de Catania y en buena parte de la Sicilia centro-oriental el Etna domina el espacio. Al volcán activo más alto de Europa (3300 metros) le dicen, en dialecto, “a muntagna” , aunque también es conocido como Mongibello, del árabe Gebel = montaña.

Difícilmente una montaña haya influenciado y marcado tan profundamente a través de los siglos, la vida y la cultura de un pueblo como lo ha hecho el volcán Etna.

A un “no catanés” le resulta difícil entender el vínculo que existe entre la ciudad, la población y el volcán: una relación de odio-amor, un mismo lugar que puede dar contemporáneamente muerte, destrucción, miedo... y después trabajo, frutos y distracción gracias a un particular conglomerado de pueblos.

Vivir en el “catanese” significa convivir con la lava y su color negro que está presente en todas las construcciones: casas, iglesias, edificios, calles y muelles.

En la antigüedad, el Etna era conocido como la “fábrica” de Efeso, dios del fuego. Muchos viajeros extranjeros, como Goethe, Dolomieu y Byrdone, en sus relatos de viajes incluian al Etna en sus itinerarios.



jueves, 27 de marzo de 2014

La vuelta al Etna: los pueblos del volcán


El Etna constituye un ambiente definido, no solo desde el punto de vista morfológico, natural o paisajístico. A medida que uno se va acercando al volcán, muchas cosas comienzan a cambiar: el aspecto de las casas, los materiales de construcción y, sobre todo, el hombre. Es como si la cercanía con el Mongibello (la montaña), alcanzase también a modificar el alma.

Los pueblos que circundan al Etna, están todos comunicados entre sí y constituyen las etapas de un itinerario alternativo, aparte de la visita al volcán propiamente dicho.

El itinerario clásico comprende: Trecastagni, Zafferana Etnea, Milo, Fornazzo, Sant’Alfio, Piedimonte Etneo, Linguaglossa, Randazzo, Maletto, Bronte, Adrano, Biancavilla, Santa Maria di Licodia, Paternò y Misterbianco.

En Sant’ Alfio se encuentra el Castaño de los cien caballos, famoso por su longevidad y dimensiones. En el camino de Linguaglossa a Castiglione de Sicilia se pueden visitar las gargantas del río Alcántara, cavadas en la roca volcánica. Más adelante encontramos tres centros con importantes obras de arte: Randazzo, Adrano y Paternò.

Randazzo
Es el único centro Etneo que jamás ha sufrido daños por erupciones volcánicas y, por esto, conserva aún su fisonomía medieval. Sus habitantes pertenecen a tres grupos étnicos diferentes que hasta el siglo XVI hablaban en su lengua original: griego, latín y lombardo. Cada grupo tenía su iglesia, hecho que explica la igual importancia que tienen las tres iglesias principales de Randazzo: S. María, S. Nicolò y S. Martino.

Adrano y Paternò
En estos dos centros se pueden apreciar dos castillos normandos “cuadrados”. El de Adrano está en la plaza central y alberga el Museo arqueológico. El de Paternò se caracteriza por las ventanas ajimez que adornan sus paredes.

sábado, 11 de enero de 2014

Carnaval de Acireale 2014: del 16 de febrero al 4 de marzo

El carnaval de Acireale es uno de los más antiguos de Sicilia. La plaza del centro histórico y las calles aledañas, llenas de máscaras, papel picado, luces, flores y música, son el marco ideal para el desfile de carrozas que con ingenio y fantasía construyen los artesanos locales.

Significado del carnaval
El carnaval es el período festivo que precede al ayuno de la cuaresma en los países de tradición católica. Se ha creído por mucho tiempo que el origen del término carnaval fuera derivado del italiano carnevale (carne levare, retirar la carne). El significado más difundido es que el carnaval representa una adaptación cristiana de antiguas ceremonias paganas.

Historia del carnaval de Acireale
El carnaval  en la ciudad de Acireale, según algunos documentos, comenzó a festejarse a finales del siglo XVI. Un documento del 1612 prueba que durante el carnaval el juego habitual era tirar naranjas y limones. En el siglo XVII apareció una máscara con características bien definidas: l’Abbatazzu o Pueta Minutizzu. La persona que llevaba la máscara representaba a nobles o eclesiásticos, portaba un gran libro que fingía leer y decía frases satíricas. En el 1693, después del trágico terremoto, se prohibió el carnaval, el cual resurgiría en el ‘700. A partir del siglo XVIII aparecen otras máscaras como los Baruni que satirizaban a la aristocracia. En el siglo XIX comienzan a desfilar las carrozas de los nobles que lanzaban a la gente confites multicolores. En 1880 se construyen los primeros carros con materiales como papel, agua (la “cartapesta”), y a partir del 1930 se transforman en carrozas “infiorati”, esto es, realizadas íntegramente con flores naturales.

La fiesta del carnaval
Se realizan concursos en los cuales se registran distintas categorías de carrozas: 

a)      Carros alegórico-grotescos: dotados de movimientos mecánicos e hidráulicos e iluminación computarizada. Hay puntos fijos de exhibición en donde las carrozas dan el gran espectáculo abriéndose y redoblando sus dimensiones en largo y alto. El momento del despliegue es acompañado de música, con continuos juegos de luces, cambios de escenografía y efectos especiales. Esta es la categoría de las carrozas realizadas con “cartapesta”.

b)      Carros “infiorati”: de igual modo dotados de alta tecnología, pero en vez de la “cartapesta”, se utilizan flores naturales.

Carrozas realizadas con flores
El carnaval de Acireale es de interés nacional y llegan turistas no solo de Sicilia, sino del resto de Italia y otros tantos países.

martes, 7 de enero de 2014

Lugares para esquiar en Sicilia: el Etna y el monte Conca


Nieve en el Etna
Para apasionados de la nieve, para principiantes de ski o para quienes quieren pasar unos días de descanso paseando por senderos de montaña, existen dos sitios en Sicilia preparados para recibir a los esquiadores: Piano Battaglia, en el macizo montañoso “Madonie” (Palermo) y el Etna, con una estación en norte y otra en el sur del volcán.

Esquiar en el Etna
En Nicolosi (Etna sur) hay 4 pistas bien conectadas: una telecabina con 6 asientos permite a los esquiadores acceder a la pista “Piccolo rifugio”, una telesilla comunica una pista de un kilómetro, un telesquí permite llegar a una pista de 2 Km., color rojo y “la montagnola” comunica directamente con la pista azul.

El monte Conca
En el monte Conca, piano Provenzana (Etna norte) hay un Snowpark, especial para los apasionados de snowboard. Aquí hay una escuela de esquí y de snowboard.
En Provenzana hay dos pistas: “Anfiteatro” y “Monte Conca” a las cuales se puede llegar con telesilla.
Para los apasionados de la nieve, pero no del esquí, es posible aprovechar alguna de las tantas excursiones que organiza el Ente Parco dell’Etna.

Esquiar en el palermitano
En esta zona se puede esquiar en las varias pistas de Piano Battaglia, en el interior de las Madonie, en una localidad que se encuentra entre el valle del río Imera y Pollina.
Se organizan excursiones por la nieve o con esquí alpino. Las excursiones proveen raquetas para caminar en la nieve.


jueves, 2 de enero de 2014

Ragalna, la terraza del Etna

Ragalna es un delicioso pueblo situado a 830 m de altura en la ladera este del volcán Etna. Sus orígenes datan de la época normanda: en 1136 el Señor de Paternò donó el monasterio benedictino de San León y algunas tierras, que hoy forman parte del territorio de Ragalna.
La historia moderna de este pueblo, de 3000 habitantes y a 35 Km. de Catania, comienza cuando se independizó de Paternò, en 1985. Hoy es un punto de atracción turística y por su estratégica posición geográfica es llamada la “terraza del Etna”.

En su extraordinario entorno natural es posible apreciar las pruebas del trabajo de los campesinos diseminadas por todo el territorio: los viejos “palmenti”, destinados a la producción de vino, las “cassude” de piedra lávica y tejas de terracota, las simples casitas rurales y los “pagghiari m’petra” inmersos en una naturaleza incontaminada y que evocan el estilo de vida de las poblaciones rurales del macizo etneo.

Manzana "cola"
La agricultura
El territorio de Ragalna es cultivado gracias a los fértiles terrenos volcánicos que producen frutos intensamente sabrosos: aceitunas, manzanas y peras; los cuales representan la fuerza económica del pueblo. Son varias las variedades de manzanas, entre ellas la cola, y de peras, como la spinella, que se consumen cocidas al horno y acarameladas; así como la uva “nsolia” de racimos pequeños, rosados y con sabor que asemeja a la frutilla.
Pera "spinella"


Durante la dominación griega los bosques de Ragalna proveyeron la leña para la construcción de las naves de guerra. Se supone que desde aquella época remota las zonas montañosas eran habitadas por familias cuya actividad económica consistía en la cultivación de árboles frutales, olivos y vides.






viernes, 16 de agosto de 2013

Bronte y el ducado de Nelson


Es interesante visitar este rincón de Sicilia que fue, hasta no hace mucho tiempo, patrimonio de una familia noble inglesa: el ducado de Bronte, en el lado oeste del Etna perteneció a Horacio Nelson, héroe de la batalla naval de Trafalgar. Fernando IV de Borbón cedió Bronte al almirante inglés como agradecimiento por haberle salvado la vida cuando fue echado de Nápoles.

El castillo deNelson
Del ducado de Bronte, hoy solo queda el castillo, ubicado a 18 kilómetros al norte de Bronte, en la localidad de Maniace. Originariamente fue una abadía, luego lo compró el municipio para hacer un museo. Después de años de restauración, ahora se puede recorrer todo el castillo, con sus galerías y jardines.
Nelson no visitó jamás el ducado, aunque sí lo hicieron sus herederos. La relación entre los ingleses y los campesinos siempre fue difícil. Solo en los últimos años de su permanencia en Sicilia, los herederos de Nelson se abrieron a la sociedad.


 

viernes, 21 de junio de 2013

Las fortalezas del Simeto: Motta Sant’Anastasia, Paternò y Adrano


Castillo de Motta Sant'Anastasia
Después de la conquista de Catania, en 1071, los normandos edificaron su red defensiva con el objetivo de mantener a salvo el valle del Simeto, atravesado por el río homónimo, que aseguraba abundante agua y tierras fértiles.

Ruggero el Normando aplicó un criterio de defensa basado en las alturas naturales de la región, todas de origen volcánico: Motta Sant’Anastasia, Paternò y Adrano. El sistema condujo a la edificación de tres castillos perfectamente alineados que cubrían una línea de 20 kilómetros y desde donde se podía ver el paso a Troina, Regalbuto y Randazzo.
Los tres castillos muestran una arquitectura similar  a los donjon de Normandía e Inglaterra; paralelípedos que resumían necesidades defensivas con exigencias residenciales.

El castillo de Motta Sant’Anastasia
Esta localidad, a pocos kilómetros de Catania, encierra en su topónimo la esencia geográfica: la palabra “motta” en época prerromana identificaba un lugar elevado. Es el más pequeño de los tres castillos (17 m de largo x 9 de ancho x 21 de altura). En la planta baja hay libros históricos, en el primer piso se exponen armas y armaduras medievales y en el tercero se pueden ver vestidos y herramientas del Medioevo.

Castillo de Paternò
El castillo de Paternó
Es el más grande de los tres (24 m de largo x 18 de ancho x 34 de altura). Si bien la estructura es en negra piedra lávica, los ángulos y las ventanas fueron hechos con piedra blanca. Esta contraposición blanco-negro expresa una tradición ligada al dualismo del día y la noche, el alba y el crepúsculo, la vida y la muerte.

Castillo de Adrano
El castillo de Adrano
Durante siglos este castillo ha sido residencia de familias nobles enneas. El gran terremoto del 1693, hizo que los techos cedieran. Después de su restauración funcionó como cárcel, con la construcción de muros internos. Recién en 1958 una gran renovación lo convirtió en museo con una sección arqueológica, una histórico-artística y otra etno-antropológica.

Fotografías: sicilia.indettaglio.it

 

domingo, 20 de enero de 2013

La torre de Paternò


Una señorial torre, alta y cuadrada se alza sobre un promontorio rocoso que domina el valle del Simeto. El castillo normando fue edificado por Ruggero d’Altavilla en el año 1072 y tenía como función defender la llanura del Simeto durante la conquista cristiana de la isla. Desde aquí los normandos mantuvieron por treinta años el control del territorio hasta la derrota de los musulmanes.
 
La torre, con sus tres niveles y 34 metros de altura, recuerda el típico torreón normando (habitualmente la torre más alta de un castillo), muy difundido en Francia e Inglaterra.
El castillo de Paternò, junto con los de Motta y Adrano, también normandos, forma el llamado triángulo del Simeto.

Su buen estado de conservación permite visitar el interior: la gran sala de armas, la capilla y la galería del último piso que se comunica con la terraza desde donde se puede admirar un hermoso panorama a 360º. La capilla es una auténtica joya artística que conserva frescos del siglo XIII.

La torre fue habitada por el emperador Federico II de Suabia y las reinas Eleonora d’Angiò y Blanca de Navarra. Desde el 1456 hasta el fin del feudalismo fue propiedad de la familia Moncada y utilizada como prisión hasta el siglo XIX.

miércoles, 9 de enero de 2013

Piakos: centro indígena del siglo VIII a.C.


Piakos en el mapa de Sicilia
En el parque arqueológico del valle del Simeto se encuentra el centro indígena de Mendolito. Un antiguo asentamiento siciliano organizado como pueblo, con construcciones de piedra de la época helénica. La excelente posibilidad del aprovechamiento hídrico y la fertilidad del suelo volcánico justifican la elección y ocupación del sitio.

El parque se encuentra en la provincia de Catania, a orillas del río Simeto y a 8 km de la ciudad de Adrano.
La leyenda sostiene que Piakos fue abandonada cuando sus habitantes se transfirieron a la cercana Adrano, fundada por el tirano Dionisio en el año 400 a.C.
Aún hoy son visibles las murallas, las puertas de la ciudad antigua y la vasta necrópolis riquísima en inscripciones sículas.


miércoles, 2 de enero de 2013

Provincia de Catania: itinerario del arte


Barroco catanés
Majestuosos palacios, espléndidas catedrales, grotescas figuras alegóricas, estatuas y monumentos decorados son las características del barroco siciliano, reconocido por la UNESCO como patrimonio de la humanidad.
 
La provincia de Catania impacta con sus perlas arquitectónicas: desde el austero barroco de su capital, con su representativa via Cruciferi, al barroco de Acireale con sus balcones de rejas trabajadas y la exquisitamente decorada fachada de la iglesia San Sebastiano.

Las coloridas mayólicas y cerámicas que revisten el barroco de Caltagirone y la sorprendente estructura urbanística exagonal de Grammichele, así como los innumerables castillos y lugares fortificados de la provincia, son testimonio del legendario patrimonio arquitectónico.

Recorrido por el barroco catanés
Se puede comenzar por el castillo Ursino, hecho construir por Federico II de Suabia, que en un tiempo formaba parte del cinturón fortificado de la ciudad de Catania. Hacia el interior de la provincia se encuentras los castillos de Motta Sant’Anastasia, de Adrano y de Paternó, todos de época normanda y planta rectangular.

De un castillo medieval que se alza sobre una saliente de piedra lávica en la costa del mar Jónico, se originó el nombre de las llamadas “tierras de las Aci”: Acicastello. El castillo alberga un museo dividido en tres secciones: arqueológica, mineralógica y paleontológica.

En el territorio de Calatabiano se destaca una fortificación, en Fiumefreddo el castillo San Marco y el castillo de los esclavos, el cual ha sido set cinematográfico de algunas películas, como El Padrino.
En la parte noroeste de la provincia está el castillo de Nelson, en Bronte y la abadía fortificada de Santa María, en Maniace.

Objetos de interés son también las casas de piedra lávica, con sus muros “a secco” color antracita, techos color rojo ladrillo y decoración amarillo-naranja. Así se construían los refugios de los animales y las casas campestres que aún hoy, algunos en uso, otros abandonados, enriquecen el paisaje de las laderas del Etna.

Fotografía: alcantaraetna.it


martes, 18 de diciembre de 2012

Mineo: concurso y exposición de pesebres


Con la llegada de la Navidad, Mineo, ciudad en la provincia de Catania, abre sus puertas al arte, a la cultura y a la ciencia, proponiendo a sus visitantes seguir “el camino de la memoria”, recordando la vida de los primeros asentamientos humanos (Museo de la Memoria) hasta el Verismo de Luigi Capuana (Casa Museo Capuana).
 
Por las callecitas de Mineo se escucha el folklore típico de una Sicilia antigua, en donde la teatralidad de la representación sacra envuelve al visitante en una experiencia muy emotiva. De este modo es posible revivir ambientes domésticos del pasado, visitar las bodegas, talleres, establos e iglesias, símbolos históricos representados en el arte.
Todo este pasado está incluido en la representación de la natividad del “pesebre viviente”, en el cual hombres y mujeres vestidos con trajes de época, recuerdan los gestos y las voces de la historia.

Concurso de pesebres
Entre el 25 de diciembre y el 6 de enero, partiendo del centro histórico y paseando por las callejuelas del pueblo, podéis convertirte en jurado de un verdadero concurso entre pesebres artísticos realizados por los maestros artesanos del lugar. Cada uno de los pesebres está dentro de locales típicos de las actividades rurales de fines del siglo XIX y principios del XX.
Se puede votar el pesebre preferido para elegir el pesebre artístico más bello y característico.

jueves, 13 de diciembre de 2012

El castillo Ursino: 1000 años de historia


En el corazón del centro histórico de Catania, después de haber atravesado las laberínticas callejuelas de la antigua pescadería, se llega a la plaza Federico II de Suabia. Aquí, el protagonista es el castillo Ursino, construido en 1239 por voluntad del emperador Federico Hohenstaufen. Es propiamente un castillo de fábula, con zanjas y puente levadizo.

Hubo una época en que el lado sur del castillo era acariciado por el mar Jónico. Hoy la costa está muy distante a causa de las coladas de lava que transformaron el terreno.
El castillo parece una fortaleza indestructible, si se piensa que ha resistido a la erupción del volcán Etna de 1669 y el terremoto de 1693.

Hoy el castillo Ursino es sede del Museo Cívico de Catania que alberga esculturas griegas y romanas y una colección numismática donada por los monjes benedictinos. El museo está abierto todos los días y el ingreso es gratuito.

domingo, 2 de diciembre de 2012

El pesebre de cera de Acireale


Pesebre en la iglesia Santa María de Acireale
En la sugestiva iglesia de Santa María de la Nieve, cavada en una roca volcánica del Etna, en 1752 fue representada la Navidad, tradición que aún hoy continúa con las estatuas originales y de tamaño natural.

En 1741, el párroco Mariano Valerio junto con otros sacerdotes, durante un temporal estival se refugiaron en la gruta. En ese momento se gestó la idea de crear un pequeño templo en el lugar. Después de 10 años se inauguró la iglesia de Santa María de la Nieve.

El pesebre de la iglesia de Acireale
Inicialmente, el pesebre estaba formado por 10 pastores, con las manos y el rostro de cera de abejas y el cuerpo de madera, estopa y crines vegetales. Otras figuras, con la misma técnica, fueron creadas en 1812 por Mariano Cormaci, uno de los mejores “ceroplasta” de Sicilia. Esta técnica era única pero frágil.
A principios de 1980, las figuras fueron restauradas con criterios discutibles: se cambió el esqueleto de madera por maniquíes de resina. A partir del año 2000 el pesebre corrió el riesgo de deteriorarse en manera irreversible por las infiltraciones de agua que producían gran humedad, dañando la pigmentación de la cera. El problema llega hasta nuestros días, debido a que la Asociación de voluntarios de Acireale, que se encarga del pesebre, no tiene los fondos necesarios para su restauración.

Visitas al pesebre
Se puede visitar todos los días desde las 9 hasta las 12:30 hasta el 24 de diciembre; del 25 de diciembre al 8 de enero, también por la tarde, desde las 16:00 hasta las 19:30.

Fotografía: portaledelturista.it

martes, 2 de octubre de 2012

Acireale: exquisitez barroca


Iglesia San Sebastián
La ciudad surge en una pendiente de naturaleza lávica, comprendida entre el sudeste del Etna y la costa jónica, resumiendo así, en su paisaje, el color oscuro de la piedra lávica, el azul del mar y el verde, amarillo y naranja de los cítricos.
Con huellas greco-bizantinas y con notable influencia árabe, Acireale ya era conocida en la época romana por la presencia de aguas sulfurosas que le dieron la fama de localidad termal.
La ciudad, cuyo nombre original fue Akis, era la “parada” para quienes recorrían el antiguo camino romano que desde Messina llegaba a Catania.
No obstante la eterna rivalidad con Catania, Acireale fue una floreciente ciudad hasta la primera mitad del ‘800, cuando progresivamente comienza a perder su rol.
La imagen barroca que la caracteriza se debe a las sucesivas reconstrucciones después del devastador terremoto de 1693.

El centro histórico de Acireale
La espléndida Piazza Duomo goza de una belleza armónica, rodeada por el Municipio con sus balcones en forma de pecho de pato y los palacios nobiliarios con suntuosas decoraciones barrocas.
Sin embargo, a 100 metros de la catedral se encuentra la iglesia más impactante de Acireale: San Sebastián; con sus pilastras (columnas de sección cuadrangular), estatuas y esculturas de ángeles; cercada por una serpenteante balaustrada (columnas pequeñas que con los barandales forman las barandillas o antepechos de balcones, azoteas, corredores y escaleras).

Fotografía: foto-sicilia.it

viernes, 17 de agosto de 2012

Universidad de Catania: la casa de las mariposas


Estructura de la casa de las mariposas
En el espacio externo del Museo de Zoología de la Universidad de Catania, se encuentra la casa de las mariposas. Juntos conforman una estructura organizada en clave ecológica moderna con un invernadero tropical con ejemplares vivos, representantes de una fauna exótica de particular belleza.
La casa de las mariposas es una estructura de acero y vidrio, que según el arquitecto del proyecto, Manfredi Nicoletti, quiere representar una flor que se abre a la vida.

La estructura interna de la casa de las mariposas
La casa de las mariposas es un espacio cerrado delimitado por 22 paredes divergentes desde lo más bajo hacia arriba que determinan una superficie lateral dentada, estudiada para controlar la entrada de calor por radiación solar durante el día y las estaciones del año.
La obra; que ha ganado algunos premios internacionales, aloja mariposas exóticas y una vegetación típica de un clima tropical; fue abierta al público en el año 2006.
Las condiciones climáticas en el interior del invernadero son mantenidas a través de un sistema de termorregulación y una planta automática de nebulización de agua. Así se reconstruye un ambiente típico de la forestación pluvial tropical de Costa Rica, particularmente apto para el desarrollo de las mariposas.
La casa contiene ejemplares vivos, que permite a los visitantes la oportunidad de observar el mundo de estos animales desde el punto de vista morfológico, ecológico y de su comportamiento.
La estructura también contiene una incubadora, dentro de la cual se pueden observar todas las fases de desarrollo de las mariposas (huevo, oruga, pupa e imago).

Mariposa americana
La casa de las mariposas, única estructura universitaria del género en Europa, constituye un laboratorio científico, en donde tanto estudiantes como investigadores tienen la oportunidad de estudiar la biología, el ciclo biológico, la ecología y el comportamiento de las variadas especies en un ambiente que simula el natural.
La casa funciona además como centro didáctico, cumpliendo un importante rol de impulso a la cultura naturalista, la educación ambiental y conservación de la biodiversidad.


martes, 14 de agosto de 2012

La Vía Crociferi de Catania


Via Crociferi
A pasos de la Catedral y de la Plaza Central se encuentra la Vía Crociferi, la calle barroca por excelencia, expresión de la influencia de las órdenes religiosas del 700 (en 200 metros hay cuatro iglesias) y una de las más bellas de la ciudad de Catania.
Después del terremoto de 1693 el antiguo trazado fue radicalmente modificado por una inigualable exhibición de fachadas y fantasiosas figuras.

Paseando por la calle Crociferi
El recorrido comienza en el arco de San Benedetto, pasaje cubierto cuya tradición cuenta que fue construido en una sola noche de 1704 para comunicar la iglesia de San Benedetto y la Abadía Mayor a la Abadía Menor, todas dependencias del monasterio de las monjas benedictinas.
La iglesia de San Benedetto  es uno de los lugares simbólicos de la festividad religiosa de Catania: durante la celebración en honor a la patrona de la ciudad, Santa Ágata, la procesión se congrega en la puerta de esta iglesia para asistir al sugestivo canto de las monjas del convento.

Más adelante se encuentran la iglesia de San Francisco Borgia y el antiguo Colegio de los jesuitas (hoy sede del Instituto de Arte de Catania). El edificio fue famoso en toda Sicilia como la residencia más hermosa de los jesuitas, con un amplio patio, rodeado de galerías, dueño de un piso con un exclusivo diseño en piedra lávica y calcárea.
Enfrente se encuentra la iglesia de San Giuliano con una fachada convexa que sugiere la organización octogonal del perímetro.
Después de pasar la calle Sangiuliano, a la izquierda, se encuentra el Monasterio de los Padres Crucíferos y al final de la calle se puede admirar el espléndido portón de la entrada de la Villa Cerami (actualmente sede de la Facultad de Derecho).

miércoles, 27 de junio de 2012

Las playas de Catania


La "Plaia"
Desde Catania hacia el Sur se extienden 12 kilómetros de playas con doradas arenas. A lo largo de la avenida Kennedy, se alternan establecimientos balnearios con acceso pago (4 euros el día) con playas públicas gratuitas.
Los lidos privados cuentan con estacionamiento, baños, duchas, bares, canchas de voley y bochas. También se pueden alquilar sombrillas y reposeras. Están abiertos desde las 8:00 hasta las 20:00 horas. Cuando cae el sol, algunas de ellas, se transforman en discotecas al aire libre: se puede bailar con música e iluminación descalzos sobre la arena.

Los acantilados de la orilla del mar
Hay quienes aman las piedras y detestan la arena; para ellos, la zona Norte es la ideal. Después de la estación central, el color oro de la arena es reemplazado por el color negro de las rocas de piedra lávica que, erupción tras erupción, la lava llegó del Etna al mar. Este mismo panorama se extiende hasta Acireale, pasando por Acicastello, Acitrezza y Capomulini.
Hay lidos privados, pero también existen plataformas de madera, solarium, montadas solo en verano para delicia de los lugareños y turistas. Estos solarium son gratuitos y con muy buenos servicios: bares, baños, duchas y bañeros.

La playa volcánica de Catania
Todos los catanenses conocen San Giovanni Li Cuti, un pequeño puerto escondido en una bajada de la costanera que queda escondido a los ojos de los turistas.
La arena volcánica lo hace más pintoresco. Tiene mucho movimiento, tanto de día como de noche. Bares, heladerías y restaurantes se mezclan con antiguas villas y jardines.



Fotografías: maltasicily.com y spiaggedisicilia.com