Después de cuatro
años de trabajos de restauración, desde abril de 2011 la Villa romana está
abierta al público. Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, esta
suntuosa residencia fue construida entre los siglos III y IV d.C.
Con una
superficie de 3.500 metros cuadrados, la “Villa romana del Casale” de Plaza
Armerina, provincia de Enna, es uno de los testimonios más importantes que la
civilización romana ha dejado en Sicilia.
Fue residencia de
caza, tal vez del emperador Valerio Massimiano (llamado Herculeos Victor),
quien junto con Diocleciano dirigían el Sacro Imperio Romano. Los mosaicos
fueron realizados, muy probablemente, por africanos. A través de estos mosaicos
se puede recorrer la historia del imperio con escenas de la vida cotidiana, la
representación de los héroes y las divinidades, escenas de caza y de juegos. En
época medieval la villa fue cubierta por un aluvión de fango y desaparecida de
la memoria colectiva hasta las primeras excavaciones de Paolo Orsi en 1929.
Inicios de los trabajos de restauración

La restauración de los últimos años
La “misión
imposible” de los restauradores de los últimos años consistió en remover de la
superficie los estratos de limo no aún eliminados totalmente (desde el
aluvión), repulir los mosaicos dañados por materiales agresivos, aplanar los
“globos”, embeber el terreno con infiltraciones de sales y minerales y reconstruir
los motivos ornamentales.
Gracias a las
ciencias modernas, regresarán antiguas plantas, cuyo polen había sido aislado
durante anteriores excavaciones arqueológicas. Un experimento de arqueobotánica
que devolverá entre el verde de la Villa del Casale, flores de colores,
inflorescencias y arbustos “transportados” del pasado.
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