miércoles, 12 de diciembre de 2012

Islas Eólicas: el archipiélago volcánico de Sicilia

Al nordeste de Sicilia, en el mar Tirreno, se encuentran las siete islas Patrimonio Mundial de la Unesco. Lipari, Vulcano y Stromboli; las más visitadas.
El nombre del archipiélago deriva de Eolo, el dios griego del viento que, según la tradición homérica, habría habitado en las islas Eolias. La historia de ellas, geológica y humana, es antiquísima: nacidas como volcanes submarinos, emergieron a la superficie 2 millones de años atrás y fueron pobladas desde 4000 años a.C.

La escalera de los turcos, en la costa siciliana de Agrigento


Parece un blanco barco encallado en la arena esculpido a través de los siglos por el viento y la lluvia, cuya la piedra calcárea se asemeja a amplios escalones que desde el mar suben al cielo. Es uno de los lugares más sugestivos y únicos de Sicilia.
La costa, que a partir de Porto Empedocle forma el litoral agrigentino, va como por encima del mar, con playas doradas de difícil acceso.
La escalera de los turcos o “la scala dei turchi” es una pared rocosa que forma un pico en el mar sobre la costa de Realmonte. La escalera es de marna, una roca sedimentaria de naturaleza calcárea y arcillosa, de un característico color blanco homogéneo.

El porqué de su nombre
El nombre se debe a su forma natural y a que fue escenario de las incursiones de piratería por parte de las poblaciones árabes, denominadas genéricamente “turcos” que, según la leyenda, amarraban sus barcos en las aguas de la “scala”, óptimo lugar para desembarcar, protegido de la vigilancia costera.
Desde allí, los “turcos” subían por los acantilados y llegaban a la cima para saquear a las poblaciones vecinas. Se cuenta que los turcos terminaron con estas incursiones después de ser encontrados por pobladores del actual Porto Empedocle. De aquí nace la expresión dialectal “cu piglia un turcu è so” (quien agarra un turco, es suyo).

Además de su particular forma y su color blanco, la escalera de los turcos es conocida por las novelas de Andrea Camilleri, cuyo protagonista, el inspector Montalbano, describe el lugar.

Taormina: muestra de esculturas de chocolate


Carro siciliano de chocolate
Del 20 de diciembre de 2012 al 6 de enero de 2013 se realizará en Taormina la CioccolArt Sicily, una muestra completamente de chocolate. Es un encuentro que une arte, cultura y enogastronomía, basado en la idea de que “el alimento de los dioses” se puede transformar en obra de arte, alcanzando una perfección estética tal, como para ser mostrado y degustado no como un simple alimento, sino como una expresión de artesanía artística siciliana, en particular taorminese.

Imponentes esculturas de chocolate se podrán admirar en la ex-iglesia del Carmen de Taormina: monumentos de la ciudad y elegantes arquitecturas realizadas íntegramente de chocolate.
Durante la muestra, se ofrecen degustaciones, demostraciones, encuentros culturales y cursos para adultos y niños.

La muestra se podrá visitar todos los días de 10:00 a 13:00 y de 16:30 a 20:30 hs.
Iglesia del Carmen (a pasos de Puerta Catania)
El ingreso es gratuito.

Fotografía: girasicilia.it

martes, 11 de diciembre de 2012

Montalbano Elicona: pueblo medieval en el silencio de la naturaleza


Para algunos mons albus, por los montes blancos cubiertos de nieve que la circundan; para otros es al bana, del árabe “excelente lugar” que Edrisi, en su “Libro del rey Ruggero” describe como “una roca puesta en el medio de las montañas, tan áspera la subida como el descenso”.
Cualquiera sea su origen, Montalbano Elicona se presenta como uno de los centros más antiguos de la zona de los montes Nebrodi, rica en bienes artísticos y culturales.

Está situada a 907 metros de altura, sobre el antiguo camino romano y medieval (todavía hoy existente), que conecta la costa tirrénica con la jónica de Sicilia nororiental. Su territorio se extiende hacia el altiplano de Argimusco (sitio megalítico), con verdes valles y bosques milenarios, como la reserva natural del bosque de Malabotta. Del otro lado desciende hacia el mar Tirreno acompañada del perfil de las islas Eólicas.

Las pequeñas casas del pueblo, de evidente arquitectura medieval y testimonio de la cultura campesina local, están colocadas sobre rocas adosadas unas a otras, creando un intrincado dedal de pintorescas callejuelas alrededor del majestuoso castillo suabo-aragonés.

Quien visita Montalbano Elicona queda impresionado por el silencio y la quietud que emana de las piedras del casco antiguo y por los amplios y verdes valles que la circundan.

Fotografía: sicilia.indettaglio.it

domingo, 9 de diciembre de 2012

Navidad en Cava Ispica


La realización del pesebre viviente entre las curvas de la calle “Barriera” -una serpenteante ruta que une las primeras paredes rocosas del lado sur de la Cava Ispica- permite al visitante admirar el ancho “cañón” que hace de la Cava uno de los lugares más espectaculares de Sicilia. En este lugar, antes del terremoto de1693, se encontraba la ciudad de Spaccaforno.

El pesebre viviente
Consiste en la representación de la vida en una gruta, como lo hacían muchas familias hasta las primeras décadas del siglo pasado, con grandes ambientes cavados en la roca en dónde funcionaban molinos de aceite.
De particular interés son las representaciones de oficios, hoy desaparecidos, que involucran a los ancianos de la ciudad y a artesanos de pueblos vecinos que, aunque sea por pocos días, ponen a disposición del público su experiencia como testimonio de un pasado que vive en la memoria.
Son más de 50 los oficios y las escenas de vida representadas a lo largo de 1 Km. de recorrido.
Muy buena recepción tiene la ricota caliente recién preparada por los pastores, así como también la salchicha a las brasas y los “gnucchitti” (típica pasta del lugar).

Fotografía: radiortm.it

viernes, 7 de diciembre de 2012

Centuripe: el pueblo de los pesebres


Centuripe, en la provincia de Enna, goza de una posición estratégica: a 730 metros de altura y circundada por ríos, geografía que a lo largo de los siglos ha atraído a sículos, griegos y romanos.

Durante el período navideño se realiza una exposición tan simple como sugestiva: pesebres artísticos se presentan en los distintos barrios. Se trata de pesebres artesanales que están ubicados en las calles, en viejos depósitos, en el interior de museos, en escuelas y en iglesias.
Cada año, los pesebres cambian; algunos tratan de embellecer lugares poco cuidados, hay pesebres realizados con plástico reciclado, otros con piedras, uno ambientado en un Centuripe del periodo romano y otro ambientado en época moderna, entre rascacielos.

La solidaridad de los “centuripini”
Como la Municipalidad no tiene recursos suficientes para la iluminación pública, los habitantes del pueblo han comprado las luces para formar las estrellas e iluminaron todos sus balcones.
“Centuripe nel presepe” es candidata a formar parte de las manifestaciones regionales de interés turístico dado el creciente número de visitantes que llegan a Centuripe en los días próximos a la Navidad.

El “bersagliere”, dulce típico de Centuripe
Este dulce recubierto de chocolate, nació durante la Segunda Guerra Mundial. Se dice que en 1943, los militares norteamericanos que llegaron al pueblo, llamados “bersaglieri”, encontraron a las mujeres cocinando un dulce parecido al panettone. Para demostrarse hospitalarias, las cocineras unieron esta especialidad con lo que traían los norteamericanos: el chocolate. De aquí que el “bersagliere” entró a formar parte de la tradición culinaria centuripina.

Fotografía: Fiorenza Nicolò 

domingo, 2 de diciembre de 2012

El pesebre de cera de Acireale


Pesebre en la iglesia Santa María de Acireale
En la sugestiva iglesia de Santa María de la Nieve, cavada en una roca volcánica del Etna, en 1752 fue representada la Navidad, tradición que aún hoy continúa con las estatuas originales y de tamaño natural.

En 1741, el párroco Mariano Valerio junto con otros sacerdotes, durante un temporal estival se refugiaron en la gruta. En ese momento se gestó la idea de crear un pequeño templo en el lugar. Después de 10 años se inauguró la iglesia de Santa María de la Nieve.

El pesebre de la iglesia de Acireale
Inicialmente, el pesebre estaba formado por 10 pastores, con las manos y el rostro de cera de abejas y el cuerpo de madera, estopa y crines vegetales. Otras figuras, con la misma técnica, fueron creadas en 1812 por Mariano Cormaci, uno de los mejores “ceroplasta” de Sicilia. Esta técnica era única pero frágil.
A principios de 1980, las figuras fueron restauradas con criterios discutibles: se cambió el esqueleto de madera por maniquíes de resina. A partir del año 2000 el pesebre corrió el riesgo de deteriorarse en manera irreversible por las infiltraciones de agua que producían gran humedad, dañando la pigmentación de la cera. El problema llega hasta nuestros días, debido a que la Asociación de voluntarios de Acireale, que se encarga del pesebre, no tiene los fondos necesarios para su restauración.

Visitas al pesebre
Se puede visitar todos los días desde las 9 hasta las 12:30 hasta el 24 de diciembre; del 25 de diciembre al 8 de enero, también por la tarde, desde las 16:00 hasta las 19:30.

Fotografía: portaledelturista.it